La Fête Nationale Française 2020

discurso del embajador, Sr. Gautier Mignot

 

Chers compatriotes Français de Colombie,

Estimados amigos colombianos y del cuerpo diplomático,

Este año, me toca dirigirme a ustedes de forma virtual desde la Residencia de Francia en Bogotá. A pesar de una evidente frustración veo una ventaja en esta situación : todos los Franceses de Colombia, todos nuestros amigos colombianos y extranjeros nos pueden acompañar, desde donde se encuentran, en los lugares más remotos del país o incluso del planeta. A todos, un saludo fraternal y un agradecimiento especial a los representantes del Estado colombiano y los embajadores que nos siguen.

Seguramente los historidadores mirarán este año 2020 como una fecha clave de nuestro siglo, los grandes eventos de la historia llegan casi siempre sin avisar o mejor dicho, sin que sepamos anticiparlos. Los epidemiólogos nos habían advertido desde hace muchos años de la posibilidad de una gran pandemia, pero las precedentes alertas no se habían concretado, también porque supimos reaccionar a tiempo.

 

Muchas lecciones tendremos que sacar sobre el cómo y el porqué, las alertas esta vez no llegaron siempre a tiempo y de forma correcta, sobre lo que hicimos bien o no en nuestras acciones nacionales e internacionales. Una vez más vemos que lo que nos mata es la falta de transparencia, de solidaridad, de responsabilidad, de democracia, y nos damos cuenta que lo que nos puede salvar es la cooperación, son cambios fundamentales de modelos de gobernanza nacional, mundial y multilateral.

El Foro de París en el próximo mes de noviembre, en su tercera edición, será una gran oportunidad para reflexionar entre todos los países del mundo sobre esas lecciones y soluciones.

Mirando la bandera de nuestros ex-combatientes que está aquí a mi lado, quiero primero saludar los que, en todo el mundo, están peleando esa batalla contra la muerte. Los enfermos del COVID por supuesto, pero sobre todo el personal de salud.

Hoy se le rindió homenaje en la Plaza de la Concorde en París. Esta noche, la Torre Colpatria de Bogotá se iluminará, junto a nuestra bandera azul, blanca y roja, para rendirles también aquí el homenaje que merecen y alentarles a que continúen su lucha. Es nuestro deber darles no solamente palabras y muestras de apoyo sino también los recursos y materiales, la capacitación, el reconocimiento económico que necesitan y que estén a la altura de la importancia de su labor por el bien de todos.

Es lo que pretendemos hacer en Francia a través de las conversaciones en curso, denominadas Segur de la Santé, para revalorizar en particular los sueldos y presupuestos en este sector.

Detrás del personal de salud, también en la línea de frente, están otras categorías, muchos anónimos, de los que no aparecen habitualmente en la primera plana de los medios de comunicación pero que nos permiten aguantar esta crisis : los personales de limpieza, de comercio y abastecimiento, los campesinos, las fuerzas de seguridad, y muchos más.

Quiero también extender un agradecimiento especial al personal de aerolíneas, sobre todo de Air France-KLM, y a los funcionarios del gobierno Colombia (Cancillería, Migración y Aerocivil), así como a los colegas de nuestras embajadas de Francia y de otros países europeos, cuya movilización sin tregua nos permitió, desde marzo, ayudar a más de 3.000 compatriotas y extranjeros residentes a regresar a nuestro país.

Pienso también en los que tuvieron que cambiar radicalmente su forma de trabajar, en particular a los educadores, a los profesores y docentes, y en primer lugar a los de nuestros Liceos franceses y Alianzas francesas de Colombia.

La Cumbre Semana Educación, de la cual Francia será invitada de honor a finales de octubre, será una excelente oportunidad para reflexionar juntos sobre la manera de mantener un alto nivel de calidad educativa para todos los alumnos en tiempos de pandemia.

En este momento, tengamos un pensamiento para todos los colombianos y franceses que lloran a un ser querido que falleció en esta pandemia, pero igualmente en todos los que perdieron su actividad económica, sus fuentes de ingresos, sus proyectos de estudios o de emprendimiento.

Frente a esta tragedia socioeconómica, que golpea muchas veces a los más vulnerables, nos tenemos también que unir para ayudarles, para ayudarnos mutuamente a recuperarnos lo mas rápido posible. Los que tenemos la suerte de atravesar esta crisis sin sufrir necesidades económicas, debemos hacer un gran esfuerzo de solidaridad individual y colectiva.